26 sept 2011

Dolor en la ciudad


Me duele el cinismo que provoca los vómitos del amor,
no es necesario para ser entendido, clavar una estaca en
el pecho y escupir en el todas las inseguridades del odio.

No hace falta cobrar por adelantado y dar rienda suelta
a la indiferencia que solo provoca huracanes en la cara.

No se debe perder la identidad frente aquello que se ama,
es la maldita entrega y para colmo total, lo que te hace
perder la noción del tiempo y cometer ciertos crímenes
al hablar.

Es fácil encontrar un cuerpo, una sombra por un rato, que alimente
la inseguridad que provoca el ego de los extraños,
es fácil robar el paso del tiempo a los otros, para que nuestro tren
llegue a su justa hora y que nuestro destino no desaparezca en una
simple y brutal cachetada.

Conformarse es una enfermedad fatal, que solo con la morfina de la
resignación puede sobrellevar el paso de los años.

No hace falta que el amor sea tu carcelero, tu juez, jurado y pague tu fianza,
no se trata de tener poder y de manejar los sentimientos como si fuesen
marionetas de papel.

Querer gobernar las acciones de los demás, ó incluso pretender que lo hacemos
solo demuestra que estamos siendo jurado de un caso que hace tiempo perdimos,
la idea es simplemente no ser una apelación más de la vida…….

1 comentario:

Anónimo dijo...

na te la puedo creer!! volviste!!!, desaparecida!! por fin te dignaste de postear algo!!.
cuantas formas de clasificar al dolor!. me gusto.
besoo!!!.

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