“Ella, suave, incorpórea, casi taciturna, se desprendía de su deslumbrante máscara.
Cómo odiaba ser ella, ¡cuánto se extrañaba!, nunca comprendió los motivos que la llevaron a su escape. Le dolían los amaneceres, no lograba respirar en las noches, siempre frágil, débil, podía oler el hedor de la ciudad e identificar su miseria al instante.
Los otros siempre le resultaron perpetuos desconocidos, estaba cansada de sentirse nadie, y de tener que responder a los encantos de quienes eran ciegos ante su presencia y sordos acerca de sus sentimientos, plagiaba personalidades derrochando cada gota de su pérfido ser.
Su mayor traición fue hacia sus propias convicciones y así se quedó en el tiempo de los cobardes, en silencio, alimentando monstruos en su cabeza, que perforaban cada recoveco de su corazón.
Deseaba algo tan simple como la libertad, añoraba las causalidades de su existencia para justificar sus acciones, pero nada la llenaba, nunca alcanzaba el atroz desencanto de sufrir, para aprender las lecciones de la vida, que se sumergen en lo más subterráneo de las venas.
Sabía que su estado apocalíptico no duraría mucho, estaba conciente de que era sólo una etapa, algo que sin duda tenía que superar para darse cuenta de que su condición humana estaba destinada a superarse eternamente…..”
Los otros siempre le resultaron perpetuos desconocidos, estaba cansada de sentirse nadie, y de tener que responder a los encantos de quienes eran ciegos ante su presencia y sordos acerca de sus sentimientos, plagiaba personalidades derrochando cada gota de su pérfido ser.
Su mayor traición fue hacia sus propias convicciones y así se quedó en el tiempo de los cobardes, en silencio, alimentando monstruos en su cabeza, que perforaban cada recoveco de su corazón.
Deseaba algo tan simple como la libertad, añoraba las causalidades de su existencia para justificar sus acciones, pero nada la llenaba, nunca alcanzaba el atroz desencanto de sufrir, para aprender las lecciones de la vida, que se sumergen en lo más subterráneo de las venas.
Sabía que su estado apocalíptico no duraría mucho, estaba conciente de que era sólo una etapa, algo que sin duda tenía que superar para darse cuenta de que su condición humana estaba destinada a superarse eternamente…..”
2 comentarios:
En qué se iba a convertir ?
Sgt.Pepper
No se sabe, el ser humano es un devenir a tiempo completo, una forma de constante cambio, en donde su materia sufre la transformación del tiempo y de la conciencia, según las circunstancias.
Un saludo y gracias por pasar!!!.
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