Si de dolores se trata….
Me duele que estés ausente, que mires para los costados y que tu carne se funda en el frigorífico de la estación.
Me duele que los días ya no tengan el sabor de tus canciones y que no madruguemos con el tacto en el bolsillo.
Poco a poco voy sintiendo como tu indiferencia quema a esa dulce espera y crea un manojo de sensaciones putrefactas que solo comienzan a madurar cuando comprendo la idea de que no vas a volver.
Lo sé, ya nunca más, pero el olvido se olvida de que tengo una memoria casi vulnerable a los portazos de tu adiós y el mío.
Vaya coincidencia que tuvimos al saber que cada uno debía partir, increíble dicotomía que me envuelve en una nebulosa muy parecida a la palabra melancolía.
Veo tus fotos como una película en un cine continuado, rompo las palabras con cada gota de ese río que no cesa, que no encuentra su grieta para desembocar en esa pequeña libertad de abandonar esa cadena, esa pausa, esa nada que siento y me golpea contra tu recuerdo, para quedar inmóvil, perpleja ante esa historia que hoy se va por el excusado.
Me duele que estés ausente, que mires para los costados y que tu carne se funda en el frigorífico de la estación.
Me duele que los días ya no tengan el sabor de tus canciones y que no madruguemos con el tacto en el bolsillo.
Poco a poco voy sintiendo como tu indiferencia quema a esa dulce espera y crea un manojo de sensaciones putrefactas que solo comienzan a madurar cuando comprendo la idea de que no vas a volver.
Lo sé, ya nunca más, pero el olvido se olvida de que tengo una memoria casi vulnerable a los portazos de tu adiós y el mío.
Vaya coincidencia que tuvimos al saber que cada uno debía partir, increíble dicotomía que me envuelve en una nebulosa muy parecida a la palabra melancolía.
Veo tus fotos como una película en un cine continuado, rompo las palabras con cada gota de ese río que no cesa, que no encuentra su grieta para desembocar en esa pequeña libertad de abandonar esa cadena, esa pausa, esa nada que siento y me golpea contra tu recuerdo, para quedar inmóvil, perpleja ante esa historia que hoy se va por el excusado.
Florencia Ojeda.
2 comentarios:
Bellisimo. Tenes una forma de escribir y unas pausas increibles. Sinceramente, amo como escribis. Y las cosas que te faltan aun por escribir ni te cuento. Abrazo!. Ernes.
Hola Ernest!!!!! Tanto tiempo!!, muchas Gracias por pasarte!! me alegra mucho que te haya gustado!!!.
Abrazo!!!!!
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