
SIN PECADOS
Ella observa con desdén la cúpside casi mortífera
para su dignidad
siempre es la primer copa del último sorbo
que continuamente roba en las noches.
Ladrona de besos y azares
Busca que lancen la primera verdad,
perdida en sus posibilidades dejó de soñar
y jugando a existir tomó la hierba del nunca jamás.
Huérfana de las miradas,
descansa entre las sábanas extrañas.
Fulana de muchos, olvidada de otros,
camina por las calles para enfrentar a los ojos hipócritas
de los que alguna vez caminaron por su habitación.
Casi perpleja de tanta vulnerabilidad,
no puede dejar ese vicio de amar.
Es una experta en la tarea de engañar,
su primera víctima tenía su nombre, su vida y su edad.
autora: yo
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