11 sept 2006


CONFESIONES
Hace rato dejé mi orgullo encerrado en un marco de olvidos y me entregué a la posibilidad de conocerte por eso odio la forma en como me transformás porque no puedo detener el tiempo para no seguirte.
Soy demasiado cobarde para desnudar mis palabras que corrompen mi alma cada vez que te veo tan incompleto, tan humano.
Cuando te miro me doy cuanta de cuán débil soy, de cuanto me falta para poder solo ser. Todavía sigo inventando los espacios del hotel que nunca fuimos y con el dolor en mi almohada me reflejo en las sábanas solitarias.
La intensidad de las memorias ahogan mi condición humana y mis ideas cesan con solo recordar.
Siempre es la misma historia, el mismo horror que provoca una deuda, un olvido, un rencor.Mientras voy alquilando cerebros, aniquilo las ruinas de mis silencios y me perdono nuevamente por callar mis demonios y pretender que lo sabés.
Termino por creer que las diferencias son buenas y me alimento de tu hambre de crecer, veo que no cambio y las construcciones filosóficas que establecí del amor desaparecieron cuando decidiste enterrarme entre mil paredes y transformarme en mi mejor cárcel.
Deseé desaparecer entre muchas adicciones pero me faltó valor para destruirme, porque la fuerza de tus convicciones terminó por derrotarme y me volví normal otra vez.
No existe ningún adjetivo calificativo para describirte, no existe cosa más compleja que descifrar el misterio de tu entrega.
Soy una necia por excelencia y cada avance es un paso hacia mi condena de carne y hueso, mi fianza es tan cara: El perdón. (Autora: Florencia Ojeda-YO)

1 comentario:

El_Descalzo dijo...

Bueno me concedes el honor de cortar el moño de este blog.
Usás palabras muy lindas, el texto tiene imagenes que te dejan pensando e imaginando los espacios.

es lindo, me gusta que te animes a escupir con letras lo q te pasa por dentro.

te dejo un beso
andrés